martes, agosto 28, 2007

mmmmm... No. No hay caso.

Inspiración!!!!!! (ción, ción, ción). (Hueco, eco, eco).

No. Nada.

miércoles, agosto 22, 2007

.,+`+,.¡!"·$%%&&/(()=?

Claramente no inspirada me convoco a migo misma nuevamente a este espacio con el único objetivo de decir que he comenzado a preparar la inauguración que, creo yo, será en alrededor de un mes, mes y medio, de la temporada 2007-2008 de la cervecita balconera.
Claro que hay mucho que hacer:

  • Limpiar el balcón.
  • Tener, al menos, dos sillas (pueden ser banquetas o similar) en buen estado (no vaya a ser cosa de recibir compañía y no tener dónde acomodarlo, no?
  • Invocar a los espíritus de la naturaleza para que reviva a mis maltrechas plantas, o
  • Comprar plantas nuevas y destruir las muertas (aunque yo opto por la opción a).
  • Comprar nuevas plantas porque sí, con sus respectivas macetas , tierra, y etc.
  • Volver a limpiar el balcón luego de haber hecho el desastre de romper la bolsa de tierra, desparramar todo, tirar una maceta, y otros varios accidentes que bien podrían llegar a suceder.
  • Probar diferentes bandas sonoras (sólo como ensayo)
  • Probar diferentes tipos de iluminación (también como ensayo)
  • Proveer(me) de cervecitas, anque picada (pero esto sí es lo último que debo hacer)
  • Esperar el momento indicado para la inauguración.
Como ven tengo mucho que hacer, así que si no aparezco muy seguido por los pagos virtuales es porque estoy haciendo algún mandado.

Saludos atentos.

jueves, agosto 09, 2007

Una cosa es tomarte tu tiempo y otra muy diferente es dejar pasar el tiempo a lo pavote. Quien toma la segunda por la primera es, a mi humilde entender, un reverendo pelotudo.
Y sí. Soy la presidenta del Consejo directivo de aquel selecto grupo recien mencionado.
Pero saben qué? Renuncio! Que no me van a enceguecer con ansias de poder, ni ambiciones desmedidas.
No. De ninguna manera.
He dicho.

jueves, julio 26, 2007

Pensamientos profundos...

"Me re compraría una remera que tuviera la inscripción "Changos!" (en letras negras, gruesas, en imprenta)."

S dixit, hace unos minutos en colectivo línea 109.

Y sí, lo pensé con los paréntesis y todo. Así de compleja soy.

lunes, julio 23, 2007

La carne al asador...

... O algo parecido. Básicamente porque ya me estaba cansando de las reflexiones (y cuando escribí "cansando" casi escribo "cantando" pero me detuve en ese mismo instante del cuasi error, o en realidad sería un fallido? Psicólogos!!!!!! ), entonces bien; es tiempo de volver (que, debo decir, es una película que me gusta mucho aunque la traducción del título al castellano dista bastante de ser una buena traducción. Vamos, en inglés la peli se llama "Garden State", aunque entiendo que la hayan traducido de esa manera, cuestiones de contexto y tal, creo que yo le hubiera dejado el título en su idioma original y a otra cosa mariposa). Claro, me refiero a las anécdotas. Aja. Y esta es fresquita fresquita, tiene tan sólo unos días de vida. Pero no se si la anécdota contada tendrá tanto valor como anécdota en sí... Básicamente porque habrán datos descolgados, gente desconocida (por el lector, claro está), pero bueno, mejor lo intento. Si no me gusta no lo voy a borrar, será otra porquería más en el blog y ya.
Entonces, con ustedes (bombos y platillos) la anécdota.

Resulta ser que para el día del amigo quedamos con mis amigas (la palabra amigo va a aparecer mucho, no jodan con la redacción) que ibamos a cenar juntas. Una de ellas, recién mudada , ofreció gentilmente su nuevo hogar para pasar la velada. El detalle del ofrecimiento es que mi amiga tiene parrilla (retengan ese detalle). De todas maneras no era intención de ninguna utilizarla, tal vez sí observarla y exclamar "Pero qué linda parrilla! Algún día podemos hacer un asadito, che!". No. Nada de parrilla. A lo sumo unas pizzas (pedidas, por supuesto). O empanadas. Algo de ese tipo. Total que la comida no era lo más importante... (Todos sabemos que la comida siempre tiene un grado cuasi protagónico, pero no queda lindo decirlo).
Vuelvo. Entonces la reunión en casa de mi amiga marchaba sobre ruedas, hasta que a ella (y a otra de mis amigas) se les ocurre la brillantez de mandar un sms diciendo algo así como "Y si hacemos hamburguesas en la parrilla?". Bien. Mal. Conversación vía sms: (No es 100% precisa, no era mi teléfono el que se utilizaba como depositario de sms´s).
Dueña de casa: "Hamburguesas a la parrilla".
Teléfono al cual llegaban los sms: "y quién hace el fuego? Mejor pedimos unas pizzas"
Ddc: "Compro unas pastillas que son mágicas para prender el fuego"
Taclls: "..." (o algo así).
Antes de continuar con el relato debo aclarar que lo primero que yo dije fue (y cito casi textual): "No pienso acercarme a esa parrilla. Después me queda toda la ropa olorienta, y ni hablar del pelo"
Bien. Entonces llegamos a la casa de mi amiga, quien estaba fascinada con las pastillas. Comenzamos con la preparación del fuego. Estos son algunos de los comentarios que se podían escuchar:
"Che, esto no prende, poné otra pastilla". "Más papel". "Más cartón".
Nada. No había caso, el tiempo pasaba, el hambre crecía y no había manera de prender el maldito carbón.
Cuestión que finalmente me acerco a la parrilla (cosa que evité durante un largo rato) y bueno, a fuerza de paciencia (mucha), algún resabio de haber visto a gente hacer asados y no se qué cosa más, prendí los carboncitos.
Y con esto, señores lectores, me transformé, tal vez por esa noche únicamente, en la heroína salva cena del día del amigo. Aunque también tengo que decir que mi cumpleaños me trajo algo de sabiduría, ya saben, la vejez, no?
En fín.
Las hamburguesas quedaron muy bien, pero una de las cosas destacadas de la noche fue que mis amigas me hicieron una torta de cumpleaños. Torta que en realidad era un pote de Nutella. Con una vela. Que me hizo muy feliz.

martes, julio 17, 2007

Un vistazo a la verdadera vida de S (otra parte)

Cuenta la leyenda familiar que un 29 de junio era la fecha de llegada de S al mundo. Cuenta esa misma leyenda que llegó ese día pero S no mostraba señas ni intenciones de salir de su (evidentemente) comodísimo aposento (por ahí le dicen útero). Sigue la leyenda contando que a S no se le ocurría salir de ninguna manera, a pesar de que los días seguian pasando y pasando.
Finalmente, un 17 de julio de algún año perdido por el pasado, a S se le ocurrió salir a la superficie.
Y no se crean que ese es un dato menor. Digo, el de mi tardía aparición en el mundo.
Si alguien me pregunta cuál es una de mis características más particulares yo casi no dudo en decir: Me tomo mi tiempo. Para todo.
Cosas que nos marcan, no?

jueves, julio 12, 2007

Ehmmmmm

No, de la nieve no quiero hablar (además es tarde ya para eso, no?). De qué? No importa, si total... De lo que sea.
Evidenciar la falta de inspiración no resulta tarea ardua cuando releo los anteriores posts y este mismo que estoy escribiendo. Debería borrar? No, para qué. Si el objetivo de este espacio es, en última instancia, decir lo que se me ocurra. Esto es lo que se me ocurre. Ni que tuviera que escribir una obra maestra. Todos sabemos que de esta cabecita no va a salir. No en este formato. Eso me pasa por ser tan exigente, se dan cuenta? Como sea, cuál es mi objetivo hoy día (con respecto al blog, digo)? Esto mismo. Bajar estas palabras que dan vueltas (y por si no lo notaron es una característica, eso de las vueltas) para que cambien de locación. Sí. No más en mi cabeza. Quedense por aca chicas (les digo a las palabras). A ver si me hacen caso y bueno, nuevas y más productivas palabras (y con ellas ideas) empiezan a aparecer. Porque mi sensación de esto es: Me estoy cansando de la repetición. Como un loop interminable. Entonces lo que tengo que hacer, se me ocurre, es cortar el loop y empezar de nuevo. O seguir, no hace falta volver a empezar, digo, para qué?
Sea, estoy en un momento raramente interesante. Creo que estos son los resabios del momento anterior, menos raro y menos interesante. Pero bueno, para estar aca tuve que pasar por allá (o algo así). Y sí, ando con ánimos optimistas. Vamos a ver...

Y ya volverán los tiempos de anécdotas, pero por lo pronto hay esta transición. Yo me la banco. A ver si ustedes también.

viernes, julio 06, 2007

Ah!

Creo que el blog empieza a llenarse de telarañas, tendría que implementar el tema de pasar una... Cómo se llama ese adminículo? Ese, el de las plumas... Tarada que soy: Plumero. Sí, me anda pasando eso. Se me pierden las palabras. Pero de verdad lo digo, eh? Se van, huyen de la cabeza. La cuestión sería hacia dónde es que se van, no? Seguro que lejos de mi, porque ando falta de palabras y entonces lo que pasa es que empiezo a repetir y repetir, como si mi vocabulario aprehendido durante mi vida se hubiera esfumado por completo. Y justo ahora, que necesito palabras, justo ahora que se me da por empezar a hablar de lo que tengo que hablar. Justo ahora... Je, no me extraña de ninguna manera. La tendencia al autoboicot está en alza por estos pagos.

miércoles, julio 04, 2007

jueves, junio 28, 2007

(El guiño personal)

Y un día, el astro más brillante llegó a mi vida... Y ya más nunca fui ni seré la misma.
Salú!

sábado, junio 23, 2007

Acerca del lavado de platos (me gusta volver a temas pasados)

Luego de considerarlo durante una cantidad de tiempo no menor, me compré una esponja toda de material simil metálico, porque mi vajilla merece tratamiento vip.
Y funciona divinamente.

martes, junio 19, 2007

Y dale con las preguntas, eh?

La pregunta del día: Por qué soy capaz de inventar un parcial domiciliario sin bibliografía, hacerlo de manera tal que me vaya bien (y cuando digo bien es BIEN), pero no puedo escribir nada decente en este espacio?
Alguien? Algo? Ideas?
(Y no, no me estoy mandando la parte, de hecho es bastante lo opuesto).

jueves, junio 14, 2007

8 cosas (u otro pequeño vistazo a la verdadera vida de S.)

Resulta que del blog de Mara Sigilosa (www.cuentos-decapitados.blogspot.com) me invitaron a participar de este popular juego interblog de decir 8 cosas que tal vez el bloglector no sepa de quien aquí escribe. Siendo como soy, no postearé las reglas ni invitaré a nadie a continuarlo (sí, así de mala onda), aunque dejo abierta la posibilidad a quien quiera seguirlo.
Hechas las aclaraciones pertinentes, aca van mis ocho cositas:

1. Cuando viajo en colectivo con otras personas necesito, casi obsesivamente, quedarme con el boleto (siempre y cuando sea yo quien se baja última). Esto sucede, básicamente, porque tengo la certeza de que en el momento en que me haya quedado sin el boleto subirá el guarda.

2. A la hora de comer pollo a la parrilla, siempre elijo el muslo. Ahora bien, si tengo que comer el pollo en formato milanesa (o suprema), mi elección siempre es la pechuga.

3. Cada vez que salgo de mi casa hago un amague. Esto es, salgo, cierro con llaves, abro nuevamente, controlo que todo esté apagado y recién ahí vuelvo a salir tranquila.

4. Siempre me consideré una persona sumamente ordenada. Hace poco descubrí que no lo soy. Para nada. Mi casa, por estos días, es una acumulación de pilas de papeles y libros desperdigados por doquier. Y así permanecerá por un largo rato.

5. Soy obsesivamente puntual. Suelo llegar siempre unos minutos antes de lo acordado. Pero, depende la situación, actúo de diferentes maneras, a saber: Si me voy a encontrar en un lugar con amigos, me quedo esperando en el lugar acordado (generalmente afuera, nunca entro y me siento a esperar), si tengo turno con algún médico, doy vueltas manzana hasta que se hace la hora del turno, y si tengo que ir a clase, bueno, ahí siempre llego a la hora exacta, pero si veo que no voy a llegar puntual, ni siquiera voy.

6. Mi reloj interno está funcionando como el orto, al punto de tener que usar dos depertadores porque si no no me levanto.

7. No uso reloj, salvo los lunes.

8. Mi humor del día generalmente está condicionado por mi rutina de la mañana. Si esta se altera, ni siquiera intenten dirigirme la palabra.

Ahí tienen.

martes, junio 12, 2007

Preguntas, preguntas...

Nunca les pasó que necesitaran, casi desesperadamente, que un período de tiempo termine?

A mi me pasa ahora mismo. Siento el enorme deseo de que estas próximas semanas huyan de mi vida. Hasta podría llegar a decir "Ni siquiera quiero saber qué pasa, sólo váyanse malditos días".

Eso me hace acordar que, años atrás, cuando salía a la noche y volvía al hogar a altas horas, siempre en bondi, claro, y hacía muchísimo frío y tenía que esperar y esperar al vehículo, pensaba en la teletransportación, como para evitar la espera en la fresca. Pero la pensaba no como una condición del hombre, sino como una máquina: La máquina teletransportadora. Algo así. Pero, como siempre pongo limites y reglas, también pensaba que dicho aparato sólo nos otorgaba una oportunidad para usarlo, y esa oportunidad venía en forma de tarjeta. Entonces lo que resultaba era una tarjeta de opción de teletransportación directa al hogar calentito.
Vuelvo. Cada vez que estaba en esa situación de espera del colectivo pensaba si esa era la oportunidad de usar la tarjeta o no, porque nunca más iba a poder usarla. Finalmente nunca la usé, aunque ideé (junto con una amiga) un sistema de cintas transportadoras que evitaban el uso del transporte público. Pero esa es otra historia.

martes, junio 05, 2007

Vómito

Pero no de esa clase, eh? Hablo del vómito de palabras. Eso me pasó recién. No me pude contener. Estaba en el colectivo volviendo al hogar luego de un día en el cual tuve que (casi) inventar un parcial que debía entregar hoy mismo (hija del rigor, eso soy). Entonces vuelvo. En el colectivo. Había elegido una música ciertamente apropiada para la ocasión del vómito palabreril: Iron & wine. Lo suficientemente tranquila como para pensar mientras escucho música. Y de repente, zas! Una imperiosa necesidad de buscar dentro de mi cartera un papel, lo que fuera, algo donde vomitar las palabras. Lo único que encontré fue mi agenda, así que bueno, ahí está plasmado mi vómito palabreril.
Fue gracioso, no podía parar de escribir. Y ni siquiera fueron grandes ideas... Bueno, puede que haya habido algo de ideas, lo que no se es si eran grandes. Digamos que tienen un tamaño que me viene bien, qué se yo. Pero, creo, porque no me ví desde afuera, que debía parecer una loca. No podía parar, hasta que de pronto paré. Cerré la agenda, la guardé y seguí como si nada.
Como el vómito. Cuando uno se siente mal ese acto repentino alivia, no?
Bueno. Lo mismo pero con palabras. Imagínense.

lunes, mayo 28, 2007

Ideas?

Si bien es evidente que no tengo ideas hace más de una semana (es un decir, eso está claro. No tengo ideas hace muchísimo más tiempo que eso, pero el hecho de que mi última publicación en el blog haya sido el sábado de la semana pasada de alguna manera me convalidaría para hacer la afirmación que hice) se me ocurre (y no, no es una idea. Una idea es mucho más que una ocurrencia. Ocurrencias tengo todo el tiempo, ideas no) que bien podría hacer lo que tan bien describe el amigo Mildisculpas en su último post (que no se cómo linkear) o puedo seguir escribiendo esto que, básicamente, es uno de los puntos de aquel escrito.
Entonces, viendo que no tengo opción, me inclino por la segunda y además les cuento que este fin de semana estuve de incógnito en una reunión blogger. Digo, de incógnito en parte. Digamos que no fui en calidad de blogger, ni en calidad, tal vez, de lectora de aquel blog que celebraba su segundo aniversario. Pero la verdad es que aparentemente soy blogger y, de hecho, leo a diario el blog del aniversario (anónimamente, nunca comenté nada).
El tema, que me está surgiendo en este preciso instante, es cómo identificar a un blogger. La realidad es que no tengo ni la más remota idea. Y la otra pregunta que me surge es si yo , en la vida real, podría ser identificada como tal. Digo, qué es lo que caracteriza a un blogger y lo diferencia de un otro que no lo es? Por qué alguien decide (como yo, por ejemplo) tirar pelotudez tras pelotudez en la web cuando bien podría escribirla en un cuadernillo real? Tal vez esa necesidad de audiencia (bueno, de lectores, de público) que no está satisfecha y entonces escribo en un blog? Y no digo que no me guste hacerlo, de hecho todo lo contrario, si ya llevo más de un año dandole al tecladito y publicando estas cosas que están leyendo.
En fín. Se aceptan comentarios, opiniones, respuestas, etc.
Feliz lunes.

sábado, mayo 19, 2007

viernes, mayo 18, 2007

Cruzar o no cruzar...

A ver... Esta tarde tuve la oportunidad de adentrarme en el microcentro porteño una vez más y mientras caminaba por la superpoblada calle Florida (de punta a punta) se me ocurrió un ejemplo que bien puede ilustrar un pensamiento recurrente que anda recurriendo (bueno, escurriendo) mi cabeza.
Lo que sigue es parte de una reflexión más profunda pero como este espacio no está para eso (no en mi caso particular) sólo me centraré en la idea madre así quedamos en el estadio llano (o algo así). Hechas las aclaraciones pertinentes, aca les va la idea: Ultimamente pienso mucho sobre los tiempos, en cómo los "largos plazos" hoy en día se transformaron en lo que antes era un "mediano o corto plazo" y cómo parece que el mundo (la gente) corre en vez de caminar. Hay cientos de ejemplos, pero esta reflexión de hoy (que no fue en un colectivo) es bastante ilustrativa. Es así. Resulta que andaba yo caminando por Florida en plena tarde porteña, con todo lo que eso significa: Mareas de personas yendo y viniendo de un lado para otro y tal. De repente llego a la esquina de Florida y Tucumán. En ese punto las calles son angostas y la gente cruza sin respetar el semáforo.
Y ahí se me ocurrió que las personas se pueden dividir entre las que esperan el semáforo para cruzar y las que cruzan sin esperar que cambie.
Adivinan en qué grupo estoy?
Feliz viernes.

miércoles, mayo 09, 2007

Ochenta por favor

Hace unos días vengo teniendo esta idea que me da vueltas en la cabeza, cual trompo. Estuve pensando que, teniendo en cuenta los últimos posteos, tendría que cambiarle el nombre al blog por uno que sonara algo así como "mi vida en bondi" o una cosa por el estilo.
Esta idea la pensaba solita, sin ayuda de nadie pero resulta que hoy, por esas vueltas que tiene la vida, me encontré con una hora "libre" entre actividad y actividad (o entre viaje en bondi y viaje en bondi) y tuve la increible buena fortuna de pasar por la casa de una amiguita, que ella esté y tomar unos mates. Entonces, mientras conversabamos y tomábamos mates, de repente le empecé a contar otra de mis historias colectiveriles (cuasi irrelevante esto, pero lo que le contaba era que anoche, volviendo de la institución académica de turno, me había "enamorado" de un muchacho que parecía ser pintor (de cuadros, no de paredes)). Ella, lectora del este espacio virtual desde la primera hora, me dice algo así como que la mayoría de mis historias ocurren en los colectivos. Y yo le contesté, por supuesto, que justamente en eso estaba pensando últimamente.
Entonces, dándome cuenta que no era la única que pensaba eso de mi virtuoespacio blog me dije: Zaz! (bueno, no dije eso exactamente) Entonces es verdat! (con T).
Así que en estos días habrá una reunión de consorcio para tratar este tema.

Sin más que decir, saludo atentamente.

viernes, mayo 04, 2007

¿?

Podría decir que esta ha sido una semana paréntesis. Nada ha pasado, no tuve anécdotas divertidas y ayer, como para cerrar (aunque era jueves, pero bueno) la semanita, me pasé (lea bien amigo lector) dos horas tocando seis (sí, dije seis) compases de una bella obra del amigo Bach. Que, por supuesto, en ese momento lo último que pensé fue en la palabra "amigo". De hecho, todo lo contrario. Como si él hubiera compuesto sus obras únicamente para molestarme. Así de egocéntrica resultó S. Porque, claro, escucharlo puede ser una experiencia extraordinaria. Pero no si la que está tocando soy yo. Ahí sí que es una experiencia, como mínimo, olvidable. Como máximo... Lo que se les antoje.
Una única situación divertida. El miércoles en el bondi (para variar) conocí al mejor vendedor ambulante. Vendía auriculares a 3$. Le hubiera comprado un par. Pero no le compré un cazzo. Porque no, simplemente. Pero sí me sacó una sonrisa, y también hizo que apagara la música por un ratito. Porque era divertido. Pero no mucho más que eso. Y si alguna vez viene el vendedor de medias al bondi, tal vez le compre la oferta del día. Que mis medias se estan poniendo viejas. Además, me parece que nunca se tienen suficientes medias. Y sí. Es un artículo necesario. Y creo que se piensa en él muy poco. No se por qué será. Será que es porque no se ven? Y no digo que yo sea fan de las medias, pero creo que es un artículo importante.
Evidentemente de las medias a Bach hay un pequeño paso.