jueves, junio 14, 2007

8 cosas (u otro pequeño vistazo a la verdadera vida de S.)

Resulta que del blog de Mara Sigilosa (www.cuentos-decapitados.blogspot.com) me invitaron a participar de este popular juego interblog de decir 8 cosas que tal vez el bloglector no sepa de quien aquí escribe. Siendo como soy, no postearé las reglas ni invitaré a nadie a continuarlo (sí, así de mala onda), aunque dejo abierta la posibilidad a quien quiera seguirlo.
Hechas las aclaraciones pertinentes, aca van mis ocho cositas:

1. Cuando viajo en colectivo con otras personas necesito, casi obsesivamente, quedarme con el boleto (siempre y cuando sea yo quien se baja última). Esto sucede, básicamente, porque tengo la certeza de que en el momento en que me haya quedado sin el boleto subirá el guarda.

2. A la hora de comer pollo a la parrilla, siempre elijo el muslo. Ahora bien, si tengo que comer el pollo en formato milanesa (o suprema), mi elección siempre es la pechuga.

3. Cada vez que salgo de mi casa hago un amague. Esto es, salgo, cierro con llaves, abro nuevamente, controlo que todo esté apagado y recién ahí vuelvo a salir tranquila.

4. Siempre me consideré una persona sumamente ordenada. Hace poco descubrí que no lo soy. Para nada. Mi casa, por estos días, es una acumulación de pilas de papeles y libros desperdigados por doquier. Y así permanecerá por un largo rato.

5. Soy obsesivamente puntual. Suelo llegar siempre unos minutos antes de lo acordado. Pero, depende la situación, actúo de diferentes maneras, a saber: Si me voy a encontrar en un lugar con amigos, me quedo esperando en el lugar acordado (generalmente afuera, nunca entro y me siento a esperar), si tengo turno con algún médico, doy vueltas manzana hasta que se hace la hora del turno, y si tengo que ir a clase, bueno, ahí siempre llego a la hora exacta, pero si veo que no voy a llegar puntual, ni siquiera voy.

6. Mi reloj interno está funcionando como el orto, al punto de tener que usar dos depertadores porque si no no me levanto.

7. No uso reloj, salvo los lunes.

8. Mi humor del día generalmente está condicionado por mi rutina de la mañana. Si esta se altera, ni siquiera intenten dirigirme la palabra.

Ahí tienen.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

El punto 4 ya lo había descubierto hace tiempo yo, che!

S dijo...

Meli: Lo que pasa es que usted me conoce fuera del ámbito blogger y, si mal no recuerdo, hace un tiempo atrás me dijo: "Ah! Vos no sos de las ordenadas obsesivas, las que tienen todo coordinado por color" (o algo así). En todo caso, las otras siete las conocía?
Saluditos.

Z... dijo...

mire, ud.!
¡yo no uso reloj, pero claro, jamás llego temprano a ningún lado! ¿cómo se hace, S.? ¿podré alguna vez?
saludos x 8

S dijo...

Mire Z, el arte de llegar temprano es uno que se practica. Hay que hacer muchos cálculos mentales, pensar en distancias y tiempos de viaje, tener en cuenta el tráfico y el clima del día, y hasta casi casi saber el horario en el que pasará el colectivo que nos lleve a destino.
Ahí le tiré una data muy importante.
Fíjese. Después me cuenta.
Saludos miles.

Cuerda floja dijo...

Igual que uds.. no uso reloj, desde hace un par de años ya.. Pasé de ser extra puntual a impuntual total.
Pero justo en estos días anduve pensando en que debería volver a usarlo.

Saludos srita S.

Lucy in the sky with diamonds dijo...

Qué curioso lo del Pollo. Ja. Me causó gracia. Y lo del boleto, jamás lo pensé, no es una mala idea eh. Nada mal.
Yo tampoco uso reloj, pero ni si quiera lo lunes, eso sí, soy super impuntual.
Un beso!
Lucy.-

Fabi dijo...

¿paranoia? naaahhhh...

S dijo...

Ce: Hay otras formas de ser puntual sin tener la necesidad de usar reloj...

Lucy: vió qué curioso lo del pollo? A mi me llama la atención, pero fe siempre así.

Preciado: No, por?

Saludos a todos.