jueves, julio 26, 2007

Pensamientos profundos...

"Me re compraría una remera que tuviera la inscripción "Changos!" (en letras negras, gruesas, en imprenta)."

S dixit, hace unos minutos en colectivo línea 109.

Y sí, lo pensé con los paréntesis y todo. Así de compleja soy.

lunes, julio 23, 2007

La carne al asador...

... O algo parecido. Básicamente porque ya me estaba cansando de las reflexiones (y cuando escribí "cansando" casi escribo "cantando" pero me detuve en ese mismo instante del cuasi error, o en realidad sería un fallido? Psicólogos!!!!!! ), entonces bien; es tiempo de volver (que, debo decir, es una película que me gusta mucho aunque la traducción del título al castellano dista bastante de ser una buena traducción. Vamos, en inglés la peli se llama "Garden State", aunque entiendo que la hayan traducido de esa manera, cuestiones de contexto y tal, creo que yo le hubiera dejado el título en su idioma original y a otra cosa mariposa). Claro, me refiero a las anécdotas. Aja. Y esta es fresquita fresquita, tiene tan sólo unos días de vida. Pero no se si la anécdota contada tendrá tanto valor como anécdota en sí... Básicamente porque habrán datos descolgados, gente desconocida (por el lector, claro está), pero bueno, mejor lo intento. Si no me gusta no lo voy a borrar, será otra porquería más en el blog y ya.
Entonces, con ustedes (bombos y platillos) la anécdota.

Resulta ser que para el día del amigo quedamos con mis amigas (la palabra amigo va a aparecer mucho, no jodan con la redacción) que ibamos a cenar juntas. Una de ellas, recién mudada , ofreció gentilmente su nuevo hogar para pasar la velada. El detalle del ofrecimiento es que mi amiga tiene parrilla (retengan ese detalle). De todas maneras no era intención de ninguna utilizarla, tal vez sí observarla y exclamar "Pero qué linda parrilla! Algún día podemos hacer un asadito, che!". No. Nada de parrilla. A lo sumo unas pizzas (pedidas, por supuesto). O empanadas. Algo de ese tipo. Total que la comida no era lo más importante... (Todos sabemos que la comida siempre tiene un grado cuasi protagónico, pero no queda lindo decirlo).
Vuelvo. Entonces la reunión en casa de mi amiga marchaba sobre ruedas, hasta que a ella (y a otra de mis amigas) se les ocurre la brillantez de mandar un sms diciendo algo así como "Y si hacemos hamburguesas en la parrilla?". Bien. Mal. Conversación vía sms: (No es 100% precisa, no era mi teléfono el que se utilizaba como depositario de sms´s).
Dueña de casa: "Hamburguesas a la parrilla".
Teléfono al cual llegaban los sms: "y quién hace el fuego? Mejor pedimos unas pizzas"
Ddc: "Compro unas pastillas que son mágicas para prender el fuego"
Taclls: "..." (o algo así).
Antes de continuar con el relato debo aclarar que lo primero que yo dije fue (y cito casi textual): "No pienso acercarme a esa parrilla. Después me queda toda la ropa olorienta, y ni hablar del pelo"
Bien. Entonces llegamos a la casa de mi amiga, quien estaba fascinada con las pastillas. Comenzamos con la preparación del fuego. Estos son algunos de los comentarios que se podían escuchar:
"Che, esto no prende, poné otra pastilla". "Más papel". "Más cartón".
Nada. No había caso, el tiempo pasaba, el hambre crecía y no había manera de prender el maldito carbón.
Cuestión que finalmente me acerco a la parrilla (cosa que evité durante un largo rato) y bueno, a fuerza de paciencia (mucha), algún resabio de haber visto a gente hacer asados y no se qué cosa más, prendí los carboncitos.
Y con esto, señores lectores, me transformé, tal vez por esa noche únicamente, en la heroína salva cena del día del amigo. Aunque también tengo que decir que mi cumpleaños me trajo algo de sabiduría, ya saben, la vejez, no?
En fín.
Las hamburguesas quedaron muy bien, pero una de las cosas destacadas de la noche fue que mis amigas me hicieron una torta de cumpleaños. Torta que en realidad era un pote de Nutella. Con una vela. Que me hizo muy feliz.

martes, julio 17, 2007

Un vistazo a la verdadera vida de S (otra parte)

Cuenta la leyenda familiar que un 29 de junio era la fecha de llegada de S al mundo. Cuenta esa misma leyenda que llegó ese día pero S no mostraba señas ni intenciones de salir de su (evidentemente) comodísimo aposento (por ahí le dicen útero). Sigue la leyenda contando que a S no se le ocurría salir de ninguna manera, a pesar de que los días seguian pasando y pasando.
Finalmente, un 17 de julio de algún año perdido por el pasado, a S se le ocurrió salir a la superficie.
Y no se crean que ese es un dato menor. Digo, el de mi tardía aparición en el mundo.
Si alguien me pregunta cuál es una de mis características más particulares yo casi no dudo en decir: Me tomo mi tiempo. Para todo.
Cosas que nos marcan, no?

jueves, julio 12, 2007

Ehmmmmm

No, de la nieve no quiero hablar (además es tarde ya para eso, no?). De qué? No importa, si total... De lo que sea.
Evidenciar la falta de inspiración no resulta tarea ardua cuando releo los anteriores posts y este mismo que estoy escribiendo. Debería borrar? No, para qué. Si el objetivo de este espacio es, en última instancia, decir lo que se me ocurra. Esto es lo que se me ocurre. Ni que tuviera que escribir una obra maestra. Todos sabemos que de esta cabecita no va a salir. No en este formato. Eso me pasa por ser tan exigente, se dan cuenta? Como sea, cuál es mi objetivo hoy día (con respecto al blog, digo)? Esto mismo. Bajar estas palabras que dan vueltas (y por si no lo notaron es una característica, eso de las vueltas) para que cambien de locación. Sí. No más en mi cabeza. Quedense por aca chicas (les digo a las palabras). A ver si me hacen caso y bueno, nuevas y más productivas palabras (y con ellas ideas) empiezan a aparecer. Porque mi sensación de esto es: Me estoy cansando de la repetición. Como un loop interminable. Entonces lo que tengo que hacer, se me ocurre, es cortar el loop y empezar de nuevo. O seguir, no hace falta volver a empezar, digo, para qué?
Sea, estoy en un momento raramente interesante. Creo que estos son los resabios del momento anterior, menos raro y menos interesante. Pero bueno, para estar aca tuve que pasar por allá (o algo así). Y sí, ando con ánimos optimistas. Vamos a ver...

Y ya volverán los tiempos de anécdotas, pero por lo pronto hay esta transición. Yo me la banco. A ver si ustedes también.

viernes, julio 06, 2007

Ah!

Creo que el blog empieza a llenarse de telarañas, tendría que implementar el tema de pasar una... Cómo se llama ese adminículo? Ese, el de las plumas... Tarada que soy: Plumero. Sí, me anda pasando eso. Se me pierden las palabras. Pero de verdad lo digo, eh? Se van, huyen de la cabeza. La cuestión sería hacia dónde es que se van, no? Seguro que lejos de mi, porque ando falta de palabras y entonces lo que pasa es que empiezo a repetir y repetir, como si mi vocabulario aprehendido durante mi vida se hubiera esfumado por completo. Y justo ahora, que necesito palabras, justo ahora que se me da por empezar a hablar de lo que tengo que hablar. Justo ahora... Je, no me extraña de ninguna manera. La tendencia al autoboicot está en alza por estos pagos.

miércoles, julio 04, 2007