Otra cosa que no se si comenté por aca alguna vez es que me gustan mucho los juegos de ingenio, los rompecabezas, y ese tipo de cosas medio nerdis. Resulta que la semana pasada me compré un cubo mágico (o cubo Rubik, como quieran). Era algo así como una asignatura pendiente. Siempre había querido tener uno, y bueno, justo andaba por un negocio que vende juegos de mesa y me lo compré.
Por supuesto que aún no lo resolví. Y ya se que en la internet está la solución. De hecho, el otro día vi en un blog que había un video de cómo resolverlo, pero no lo miré.
Me vuelven loca esas cosas. Es como el zenku (también tengo uno). Cómo hacer para que te quede solo una ficha???? En fín.
Volviendo al tema del cubo mágico, el otro día estaba sentada, bueno, acostada en mi sillón, intentando resolver el maldito rompecabezas y me vino a la cabeza este pensamiento, cual ráfaga repentina que te vuela los papeles (?): La vida (?????????) es como el cubo Rubik. A veces tenés una cara resuelta pero el resto es un desastre.
No me digan que no es una genialidad.
No?
En serio?
Je.
Qué profundidad...
7 comentarios:
Sisisi para mi fue una genialidad, perfecta, y se adapta muy bien a etapas de mi vida!!!!
Brillante, entonces no es una reflexión tan poco profunda. Juntemos adeptos!
Saludos.
es verdá
maldito cubo!
Ni me lo diga Lola, ni me lo diga...
Bienvenida.
grazie...estos vericuetos ciberneticos una nunca sabe donde puede llegar...
hasta el infinito y más alla? mientras que no termine en una caja de juguetes...ummmm uh!
che...a ver si postea algo!
anónimo: Ahí tiene. entretengase (o no).
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