lunes, marzo 17, 2008

Piano piano

Che, resulta que el jueves pasado di un examen, sí, ese para el que estuve estudiando todo un verano una vez (hasta hace poco menos de una semana). Y resulta que me fue bien. Pero (por qué no poner un pero?) más alla del resultado (mentira, si el resultado hubiera sido otro no estaría escribiendo esto) tengo que decir que, luego del temblaje de dedos inicial, fue mucho muy interesante. Porque claro, imaginemos la situación (bueno, yo no la imagino, yo la pasé, ergo, sólo la recuerdo. Pero ya saben como es esto de los recuerdos, a veces están como teñidos de una cierta... subjetividad): Aula + alumnos que rendian como yo + profesores que evaluaban el desempeño pianístico de cada quien + quien escribe dando su primer examen final de piano en la institución... Bien podría haber resultado catastrófico para mí (esta cosa de la exposición que mucho mucho no me piacce). Y entonces estaba ahí, sentada frente al inmenso piano (tengo que decir que los pianos de cola me resultan instrumentos gigantescos, teniendo en cuenta que tengo manos pequeñas), las partituras en su lugar (que me quedaba un poco alto... Sí, soy petisa) y las dos opciones: La paso como el orto o no. Y al principio la pasé medio como el orto, para qué negarlo, pero después... Después me dije: estamos en el baile, bailemos.
Y bailé unos temas con el piano.
Brillante.

2 comentarios:

Cuerda floja dijo...

Brillante. Algún día nos gustaría verla bailar S, sepaló. Y lo vengo diciendo desde que leo el blog practicamente. Porfi porfi, al menos un audio en el blog alguna vez.. no nos enojaría para nada.
:)

Besos y felicitaciones.

Mara Sigilosa dijo...

Mire usted; una coincidencia.
También toco piano, no de manera profesional y con exámenes de por medio pero, en fin, muy bien. Tampoco soy muy partícipe de las demostraciones en público, conozco a varios de los nuestros que tienen ese problema.
(Voy a ver si un día de estos subo un link de Audio, C me dió una idea.)
Saludos.