Pero no de esa clase, eh? Hablo del vómito de palabras. Eso me pasó recién. No me pude contener. Estaba en el colectivo volviendo al hogar luego de un día en el cual tuve que (casi) inventar un parcial que debía entregar hoy mismo (hija del rigor, eso soy). Entonces vuelvo. En el colectivo. Había elegido una música ciertamente apropiada para la ocasión del vómito palabreril: Iron & wine. Lo suficientemente tranquila como para pensar mientras escucho música. Y de repente, zas! Una imperiosa necesidad de buscar dentro de mi cartera un papel, lo que fuera, algo donde vomitar las palabras. Lo único que encontré fue mi agenda, así que bueno, ahí está plasmado mi vómito palabreril.
Fue gracioso, no podía parar de escribir. Y ni siquiera fueron grandes ideas... Bueno, puede que haya habido algo de ideas, lo que no se es si eran grandes. Digamos que tienen un tamaño que me viene bien, qué se yo. Pero, creo, porque no me ví desde afuera, que debía parecer una loca. No podía parar, hasta que de pronto paré. Cerré la agenda, la guardé y seguí como si nada.
Como el vómito. Cuando uno se siente mal ese acto repentino alivia, no?
Bueno. Lo mismo pero con palabras. Imagínense.
18 comentarios:
Bienvenidos sean esa clase de vómitos, pues! Y debo reconocer, aunque de un poco de asco, que a veces los otros por más inmundo que suene también son bienvenidos, es por esa especie de alvio que ud. dice, qué se le va´cer.
Dichosa de Ud. que puede escribir o leer en los bondis sin marearse!
En mi caso, si llegara a hacer eso, el vómito sería nada metafórico, vea...
(Sí, es profundamente desagradable, pero bueno, tenía que decirlo!)
Besos!
entonces esperamos tus Ideas.
Dolly, ciertamente los otros son bienvenidos. Quien no ha pasado por la experiencia de haber bebido un poco de más y llegar al hogar y no poder dormirse porque la habitación gira y gira...
mary: Bueno, si le sirve de consuelo, cuando niña tenía muchísimos problemas para hacer trayectos largos en auto. Era la pesadilla de mi madre en vacaciones porque siempre me sentía mal. Pero crecí y se me pasó.
hombretresx: Cuando quieran salir de la hoja real y pasar a la virtual, serán mostradas.
Bienvenido.
Saludos a los tres.
Es placentero vomitar.
El cuerpo deshecha eso que rechaza y le está haciendo mal para lograr el alivio y tal vez, la satisfacción de no sufrir más.
Aquí puede pasar algo similar.
Sería lindo que plasme aquí todo ese vómito. No? Digo, si se atreve, si quiere compartilo.
Un cariño
Lucy.-
S, me pasaba lo mismo cuando chicaaaa!!! Qué emoción, coincidir en un dato tan fundamental de nuestra infancia!! (al menos para mí, es un dato muy fundamental que recuerdo a menudo). Ahora, lamentablemente, también me sucede lo mismo que a Mary.
La saludo!
Lucy: A veces lo plasmo, lo que pasa es que lo hago pasar desapercibido, ja. Además, no quisiera asociar mi virtuoespacio con la palabra "vómito", digamos que a veces "devuelvo", je.
Dolly: Sí, Capri-Capri! Y es un dato fundamental en mi infancia también, claro que lo es. Por suerte ahora ya no me pasa y puedo disfrutar de largos paseos en auto, micro, bondi, etc.
Eso sí, el tema que tuve luego de ese era la completa imposibilidad de dormir en todo un viaje.
Saludos a ambas.
Una descripción maravillosa.
Suerte.
Mi reino por esa hoja, los mejores momentos...un fluir constante de palabras escritas
Saludos sinceros
Recontra: tantas gracias, y bienvenido.
Yiya: Son sólo palabras, eh? No ofrezca su reino, no por lo menos por mi vómito colectiveril, no sería buen negocio para usted.
Saludos a ambos.
Igual S, las queremos leeeer!
Ce: Un poco que lo leen cada vez que escribo, eh? No crea que mi cabeza da para algo mucho más profundo.
Saludos.
A mi me gusta la asociación que hiciste de vómito real y vomitar lo que se piensa en el papel.
Sabés qué, me dijeron que el vómito es nervios. Quizás sean nervios también, aunque vomites palabras y no una masa viscosa, jajaja!
A mi también me gustaría leer tus vómitos (pero no cual chamán que lee masas viscosas, leer el papelito), más allá de que introduzcas secretamente algo de él en el blog.
sara: Puede ser lo de los nervios, ahí tiene un punto importante.
Con respecto a leer mis vómitos más allá de lo que introduzca secretamente... Bueno, tal vez algún día transcriba alguno de ellos aquí.
Saludos.
ja! una suerte de ideoenteritis incontenible, que conozco muy de cerca (siempre con i chiquita, de ideíta)
saludos, S.
Z: Exacto, esa es la clase de patología que describí en el post.
Saludos a usted también.
Me gustó mucho la analogía entre el acto de escritura y el hecho fisólógico de vomitar. Yo también lo pienso así muchas veces. Y es verdad que da alivio y satisfacción luego del momento de liberación. A veces me siento una máquina de escribir, empiezo y no paro, pareciera un acto compulsivo en mí, pero me encanta.
Saludos!
ramonita: Me alegro que le haya gustado la analogía, vió que a veces pasa eso? Como no poder aguantarse las palabras, sería algo así.
Saludos.
Y bienvenida.
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