Hoy noté 2 cosas.
1. Que me cae bien que un vecino me hable en el ascensor, para llenar el vacío y la incomodidad del viaje (que siento yo).
2. Que soy la peor vecina. Antipática, silenciosa , no saco temas de conversación, sólo me remito a escuchar lo que el vecino de turno tenga para decirme, y si tengo que contestar, lo hago con monosílabos.
Tengo la leve sospecha de que soy odiada en el edificio donde vivo, puesto que, luego de más de 20 años de vivir allí, no puedo relacionar la cara del vecino con el piso en el que vive. Es una stuación dificil a la hora de abordar el ascensor con una persona que me vió crecer. Entonces, mi táctica es dejarlo/a pasar primero y que apriete el botón de su piso. No soy exigente, no pido que sepan el mío.
Me quedé pensando...No se si soy odiada... Odio es una palabra muy fuerte.
Ok. Creatividad: 0.
4 comentarios:
a usted le habla gente que no conoce
entonces, esa gente, a quien le habla? quien es usted? quien le habla a quien? quien le pide una palabra que usted no entrega? a quien no se la entrega?
la vecindad es una coctel de personas que se desconocen desde hace montones de años, montones de casorios, velorios, nacimientos, fuestas de guardar.
cuantas cosas hacen a esa vecindad con esa gente tan desconocida de hoy y de simepre? cunatos miles de momentos llenos de cosas, cuantas fotos, anecdotas familiares compartidos sobre los mismos cimientos se desconocen?
es decir, uno viaja en ascensor con gente que desayuno potencialemnte al mismo tiempo que uno. que se lavo los dientes e hizo el amor al mismo tiempo que uno. pero uno, quien es? uno es uno o es un poco cada uno de ellos y de nosotros mismos?
por eso, quienes somos? en que piso vivimos? nos vimos crecer? nos charlamos o nos dejamos pasar primero?
yo no se. pero quizas bajar con un mate en el ascensor ayude.
yo vivo en un edificio de 4 pisos asi que saber de donde es cada uno no me resulta dificil, pero hablar en el viaje si que me rompe un poco, la verdad que no me dan ganas de que me digan nada del clima ni de como estoy en el estudio, asi que no hablo demasiado y listo...aguanten los monosilabos ascensoriles!!!
yalu
En el edificio que màs frecuento, que es el de la oficina personal de mi padre, viven todos viejos.... salvo algùn que otro pasajero oficinista. Y a decir verdad, yo soy muy asquerosa, pero sonrìo adorablemente y gano.
Pruebe.
(ojo, el edificio tiene 24 pisos)
Don .: Voy a intentar bajar con un mate la próxima. El único tema es escoger el momento adecuado. Digo, que justo haya vecino con quien compartir el viaje y ofrecerle un mate, que le guste el mate, que yo no esté apurada...Ufffff, tantas variables...
Yalu: Claro que sí! Aguanten! Pero, el tema es, por ejemplo, el trayecto hasta la puerta de entrada...Cuál es el comportamiento de etiqueta en ese momento?
Paris: Sí, lo he intentado, pero me aburre un poco sonreir de compromiso y , además, no lo puedo sostener. Imagínese que si me quedo con la sonrisa puesta podría parecer:
a. drogada.
b. Idiota.
c. Que en realidad estoy pensando en otras cosas y la sonrisa no va dedicada al vecino de turno sino a mis pensamientos, lo cual sería contraproducente para las reglas de etiqueta ascensoril.
Publicar un comentario