jueves, septiembre 28, 2006

Cosas

Duermo. Bastante, podría decir. Últimamente me duermo bastante temprano. Y eso no hace la diferencia. Mi cuerpo no resiste el paso del día. Es así de sencillo. Y mi cabeza explota (mejor, implota). Como que se me cayó encima todo el año. El cuerpo me pesa. Caminar me molesta. Tengo la atención alterada.

En mi clase de canto de ayer, mi profesora se rindió. Pero canté como hace mucho que no.
Mi única atención es en las partituras. Un estudio clásico y una pequeña obra, del mismo periodo.
Ahí está mi energía. La música. Mejorar la técnica para que no me duela la mano. Pero me duele el resto del cuerpo. Estoy un poco oxidada. No me importa. Me desoxido y listo.

La postura del cuerpo es tan importante. Mis hombros están muy altos, mi muñeca derecha se cae, y mi brazo izquierdo debe acostumbrarse, otra vez como hace años, a las posturas. Y duele tanto de repente. Pero es un buen dolor.

Tengo que estudiar frente a un espejo. En mi casa sólo hay un espejo. En el baño. No da que estudie en el baño. Nota mental: Comprar espejo.

Es raro estudiar mirándose. Como estudiarse. Esos ejercicios siempre me inhibieron un poco. Corregirme las posturas. Básicamente, me tengo que cagar a pedos. Pero en eso soy una experta. Mirarme al espejo. Esa que toca soy yo? Ese sonido sale de ese reflejo en el espejo, que soy yo?
Es comprensible que me inhiba. Ser mi única audiencia es demasiada presión.
Pero bajo un cambio y pienso que sólo es estudio.
Porque cuando toqué en un escenario (las veces contadas con los dedos de las manos) no sentí nada de eso, de esa inhibición, digo. Casi podría decir todo lo contrario. Que el escenario me gusta, aparentemente.

Y ayer, en mi clase de canto, la pregunta del millón fue realizada: "Vas a cantar este año?". "Es obligatorio?" (eso dije yo). "No". "Bueno, entonces creo que lo puedo pensar" (porque todavía no me animo a decir que sí) (Aunque me muera de ganas).

martes, septiembre 26, 2006

Recuerdos

Ayer me acordé de mi abuelo. En realidad, venía pensando en una cosa que me pasa que mucha gente no entiende y que ahora ya no es importante, pero en mi adolescencia lo fue.
Yo no puedo dormir en otro lado que no sea mi casa, mi cama.
Y me acordé de mi abuelo. Y me acordé de él porque la noche que se murió yo no estaba en mi casa, estaba en un "pijama party" con mis compañeritos de la primaria. Tenía diez años. Y me enteré que se había muerto al otro día, cuando volví del colegio. Esa escena la recuerdo tan bien. Pero no era eso de lo que quería escribir. A veces pasa eso de empezar por un lugar sabiendo a dónde querés llegar y terminar en cualquier otro lado. Hoy no.
Y me acordé ayer que yo solía jugar al dominó con mi abuelo, será de esos recuerdos mi gusto por los juegos de mesa? Quién sabe? Y también me acordé cuánto quería a mi abuelo.
Él era vendedor de zapatos, o corredor de zapatos, no recuerdo bien. Sí me acuerdo que en la vieja casa de Villa Pueyrredón había una habitación llena de zapatos. Adoraba esa casa, tan grande, misteriosa a veces, con pisos que sonaban.
Como mi abuelo trabajaba con zapatos siempre llevaba a los nietos a comprar zapatillas. Una vuelta me quería comprar unas y él me decía "sí, las coque". Luego de un tiempito, y de comprar las zapatillas efectivamente, entendí que se refería a la marca Le Coq Sportif. (Esas zapatillas era horribles, pero me las había comprado mi abuelo).
Me acuerdo, también, que nos subiamos a su renault 12 rural color crema y él ponía en la casettera una cinta de Alberto Cortéz.
Y un día de agosto de 1989, volví de la escuela y mi mamá me contó que se había muerto.
Y ayer me acordé de él. Y lo extrañé.

jueves, septiembre 21, 2006

Fichas

Si, bueno, acabo de escribir y borrar un post optimista. Tampoco es cuestión de que, con la llegada de la primavera, mi vida de un giro de 180º. No, eso no me sucede. No muy seguido.
Pero bueno, esta época del año me pone de buenas, justo cuando estoy en la mitad de la tormenta se me aparece la primavera, así como si nada. Y de repente me doy cuenta. Estamos en septiembre. Ha pasado mucho tiempo. Los días se me escurren de las manos. Increible. O no. No se.
Y es así. Pasan los días con sus noches, la vida rutinaria, algunos proyectos que he comenzado, planes que tengo, mi mano que empieza a mejorar, ganas de tocar otra vez, busqueda de un repertorio interesante...Tengo cosas en mi cabeza. Cosas.
Volver de a poco. Esa es la idea. O, mejor, recomenzar de a poco. Y tomar decisiones mientras tanto.
Caerse y levantarse y caerse y levantarse y así. Y yo me caigo bastante, para qué negarlo. Pero siempre, indefectiblemente me levanto, más tarde o más temprano. Y ahora que ando medio en el suelo me tomo mi tiempo. Porque hay que levantarse despacio para no marearse.
Aja.

miércoles, septiembre 20, 2006

Pedido

Hoy a la mañana... Bueno, más temprano a la mañana pensaba cuál era el truco del blog. Digo, qué hace que un blog sea popular o no lo sea. Todo por un post del señor Pogo que lei la semana pasada (pero que no puedo linkear porque no se cómo hacerlo). (Pero aquí al ladito tienen el link a su blog, en todo caso). Popular... Esa palabra... Sabemos que la palabra "popular" tiene diversas interpretaciones. En mi caso trato de referirme a la menos chabacana, si se quiere. Pero eso es otro tema.
Entonces pensaba que la popularidad de un blog tiene dos vertientes, y luego varias subdivisiones (se me ocurre). Por un lado tenemos el atractivo visual, esto es, la cara del blog, el cómo se presenta al cybermundo virtual. Cómo el blog se presenta, o cómo quien escribe el blog se presenta. Evidentemente se le pueden hacer cirugías estéticas a la cara del blog y hacerlo más lindo (según el criterio del autor, por supuesto).
Por otro lado está el tema del contenido. Poético o no, personal o no, gracioso o no, etc.
Si tuviera que clasificar a mi espacio, diría que estéticamente es lo que hay (y que no lo puedo hacer mejor porque no se, ni creo que me interese demasiado aprender), y con respecto al contenido... Bueno, creo que diría lo mismo, es lo que hay.
Ergo, mi grado de popularidad se debe al "esloquehayismo", que no les recomiendo, desde luego.
Y lo digo porque soy lectora de blogs. Leo muchos todos los días. Y hay algunos que me gustan mucho, generalmente por los contenidos.
Entonces esta mañana muy temprano pensaba en eso, pero más que nada pensaba en mis lectores (si queda alguno por ahí). Pensaba que como no tengo ese contador de visitas, ni el que te dice cómo llegaron al blog, ni el que te saluda todas las mañanas y te trae un cafe, entonces no se quién pasa por acá.
Y me gustaría saber. Y como la única manera de saber es que me comenten, le pido amigo/a lector/a, salude a esta humilde escribiente que anda de capa caida y necesita apoyo moral para seguir con el blog. Anímese, no le pido que me diga su nombre, yo no le estoy diciendo el mío, eso en este terreno no importa, solamente cuenteme que le parece el espacio, o mande saludos para los que lo/a conocen y lo/a están mirando.
Ok. Se terminaron los pedidos.
Me fui.

viernes, septiembre 15, 2006

mmmmm

He visto cosas extrañas, pero ver a un tipo meando en plena avenida Sta. Fe a las 17hs... Disputa el primer puesto en mi lista.

lunes, septiembre 11, 2006

Otro (no dedicado)

Encontrarme un domingo arreglando plantitas es sumamente extraño. Eso teniendo en cuenta que, a pesar de haber vivido casi 27 años en un hogar lleno de plantas, jamas se me ocurrió ni mirarlas, ni regarlas, ni nada.
Ir especialmente a comprar tierra, macetas y quedarme alrededor de media hora mirando planta por planta a ver cuál me llevaba me demuestra que no me conozco lo suficiente. Eso está bien.
O habla de mi vida social. Con las plantas.
Ayer, hablando por tel. con una amiga me decía "che, S. cocinera, S. jardinera..."
"sí" Le digo "Estoy por sacar una línea de muñecas. Con mi nombre, pero no con mi cara. No soportaría que la gente me reconociera por la calle".

Dedicado

Sí. Este va dedicado.
Solamente porque el sábado me sacaron de la cama y me hicieron salir al mundo.
Esa fue toda una movida.
Necesaria.
Muy.
Tante grazie.
Todo mi amor para esos dos lectores de la primera hora. Y mi gratitud, por supuesto. Eterna.

Porque esos son amigos, no?

viernes, septiembre 08, 2006

Mala señal?

Me pregunto si será una mala señal que, en un trayecto de unas 7 cuadras, ví unos tres animales muertos...

lunes, septiembre 04, 2006

No titulo

Aparentemente me entraron las ganas de escribir, ya podríamos tachar el punto 1 del post de más abajo. Eso por un lado.
En estos días de abandono que, no crean que fue solo a este espacio, más bien fue a todo lo que me rodea, empezando por migo misma. Decía que en estos días de abandono estuve tentada más de una vez en cerrar el espacio virtual. Días en donde decía (me decía, mejor dicho) "Ya está querida. A otra cosa mariposa". Pero no. Sigo insistiendo. Además, para qué cerrarlo, verdad? Cual sería la idea de cerrar la virtualidad que, aun a esta altura de los acontecimientos, me sigue sorprendiendo? Es que todavía creo que mágicamente (y mágicamente no como palabra elegida al azar, mas bien todo lo contrario) mis palabras aparecen publicadas en la internet. Y eso me asombra mucho. Porque de programación no entiendo ni jota. Y ahí vuelvo a mis primeros posts, que tal vez el amable lector ya ha leido, o no. No importa.
La cuestión es que me sigue sorprendiendo. Y como no hay tantas cosas que me sorprendan (por lo menos en el buen sentido de la palabra) entonces lo dejo aca a mi señorito blog, que siga ocupando un espacio virtual, total que el espacio virtual, si bien es mensurable, parece ser ilimitado. Y hay tanta porquería en la internet... Y tantas cosas interesantes (y es aquí, amigo letor, donde usted piensa que "Tengo un blog?" es un espacio de lecturas interesantes...Bueno, me conformo con "pasatistas"...Está, mientras no sean una porquería está bien).
En fin...Así las cosas.
Por ahora nos quedamos.

Quisiera

Varias cosas. A saber:

  • Quisiera tener ganas de escribir.
  • Quisiera tener tiempo libre, más alla del estipulado por la ley del fin de semana (aunque ese tiempo lo utilice para estudiar, ponele).
  • Quisiera saber qué carajo le pasa a mi mano. No desespero, los analisis algo me tienen que decir.
  • Quisiera que dejara de hacer frío.
  • Ergo, que llegue la primavera. Por lejos, mi estación preferida.
  • Aunque la que me trae el cambio de actitud es el verano, pero eso es otro tema.
  • Quisiera no haberme levantado el sabado a las 8.17AM pensando que era viernes y que llegaba tarde al trabajo. Implica que tengo temas. Pero eso ya se sabía sin necesidad de escribir este punto en particular.
  • Quisiera tener, por lo menos, intenciones de postear algo más o menos coherente. Pero eso iría en contra de mi misma.
  • Quisiera tomarme las vacaciones que no me tomé.
  • Quisiera saber qué pasa en la ciudad un lunes a la mañana, o un martes, mientras yo estoy laburando.
  • Quisiera poner la mente en blanco unos ratos. No, en realidad no creo querer eso.
  • Quisiera tener un sillón en mi casa. Y una biblioteca, o estantes donde poner mis libros y mis partituras y mis papeles y mis apuntes y tantas cosas. Pero el sillon es importante.
  • Quisiera colgar la hamaca paraguaya, pero estoy esperando la temporada y el clima apropiado.
  • Quisiera tener la hamaca paraguaya colgada en el patio, que hiciera menos frío, o, mejor, que no hiciera nada de frío y pasarme el domingo depresivo tirada ahí leyendo, o tocando la guitarra (eso se complicaria un poco, pero creo que se podria resolver), o escuchando música...Ando escuchando Chopin... Volver a la institucion me hace esas cosas.
  • Quisiera dejar de hacer listas de las cosas que quisiera hacer.
  • Quisiera repetir aquel viaje iniciático de alla por el año 2000, pero ahora, a ver cómo lo manejaría.
  • A veces quisiera tener un auto. Sólo a veces.
  • Quisiera tantas otras cosas, pero el enano censurador que llevo dentro no me deja escribirlas.

martes, agosto 22, 2006

Súper (o el anecdotario looser)

Ayer me levanté temprano, como a las 8.30. Para las 10 ya estaba lista para salir a la superficie, esto es, bañada y vestidita, con todas las intenciones de hacer de mi lunes feriado un día de aventuras. Me fui al súper, a hacer unas compras (ok, si hasta aca usted lector no concuerda con mi idea de aventura tendré que comentarle mi teoría acerca de los supermercados. Pero sólo a pedido, no sea cosa de quitarle el espacio al anecdotario looser).
Recapitulemos hasta aca. Lunes feriado, S. Bañada y vestida a las 10AM se dirige al súper (y con súper me refiero a hipermercado gigantesco) más cercano.
Ya en el lugar, me agarro un chango grande (no confundir con chongo grande) lo que ya era una mala señal: Chango grande= entran muchas cosas, compramos de más, etc. Me dispongo a comenzar mi recorrido por el sector "Hogar" para pispear si hay algo interesante. Por supuesto que lo hay, mis 4 nuevas tazas rayadas son la prueba. Sí, eso y ese portavelas que me llamó la atención, y... Huye de allí!!!! Otra mala señal: Quedarme alrededor de 4 minutos en el sector velas, mirando (y oliendo, lo que es peor) todas y cada una de ellas.
Sigo. Sector Perfumería. Otra de mis perdiciones. Que las curitas de formas, y los carilinas con dibujitos, el shampoo específico para mi tipo de cabello, más su crema de enjuague, y así.
Continúo, sector herramientas. Me compré un metro, unos clavos, cosas que necesito para la vida.
Más. Llego al sector "Artículos de limpieza". Tenía más o menos todo lo que necesitaba, sólo pasé por ahí de puro vicio (nuevo vicio: la limpieza del hogar con los productos específicamente fabricados para eso. Ej. Si hubiera un Cif manijas de puerta, yo lo tendría). Ando paseando, sumida en mis pensamientos (bueh...) cuando una señora mayor, por no decir un geronte, una vieja, lo que quieran, se me acerca, me mira, mira mi chango y me dice: "hoy tenés descuento del 50% por el 2do producto repetido que compres". Luego de esto vuelve a observar mi chango, toma el paquete de rollo de cocina que había comprado y me dice: "Ves? Si compras otro de este te sale la mitad. Yo estuve ayer y me ahorré como 21$". Respondo "Ajá". Me disponía a continuar por mi camino, pero la señora insistía: "Fijate, te podés ahorrar algo de plata, yo hoy volví, me compré este polvo para lavar la ropa (levanta la bolsa de 5kg.) por x$ y me llevo otro por la mitad y ya tiro como para dos años". Sin cuestionar sus hábitos de lavado de ropa intento seguir mi camino, pero la señora seguía hablando, entonces tuve que apelar a la maldad: "Mire señora, ahí hay un cartel que dice que esas ofertas eran sólo el sábado y el domingo, y hoy es lunes". "Voy a ir a averiguar" me dice.
Puf! Me la saqué de encima...O no? Sigo con mi recorrida, en ese momento me dirigí al sector "bebidas", y estaba cargando un par de botellas de agua cuando... "No, sabés que hoy también está el descuento? Fui a averiguar a la entrada y me dijeron que seguía hoy también" me dice la señora, nuevamente. "Bueno, gracias por el aviso, señora". Le digo. "Yo te lo digo para que aproveches" manda la señora.
El resto de mi compra casi no tiene sentido describirla.
Yo, por las dudas me fui del súper con dos paquetes de rollo de cocina.

miércoles, agosto 16, 2006

Estoy

Estoy. Sí. No me fui. Me alejé un poquito. Salí a dar una vuelta. Pero ya volví. Aunque no pretendo ser millones. Sería un horror. Millones de yo dando vueltas por el globo. Me perturba de sólo pensarlo. Así que aca estoy. En el lugar que dejé unos días atrás. Tenía asuntos que resolver. Que no resolví. Por supuesto. Resolver cosas me lleva mucho tiempo. Como si mi vida fuera un rompecabezas de diez millones de piezas. Ponele que andaré por la pieza 279, qué se yo. Así que me falta un poco. Tampoco es cuestión de resolver en un minuto. No tendría sentido. Tener todo resuelto. Y después qué? Nada, evidentemente. Entonces me tomo mi tiempo. En mi circulo amistoso creo ser reconocida por mi gran paciencia. Y si no, desayúnense con eso. Soy paciente. A veces me impacienta mi paciencia. Pero después se me pasa. Y no es una gran cualidad. Es una cualidad a medias, si se quiere. A veces está bueno ser paciente. Otras es una cagada atómica. Mmmmmmmmmmmmmmmmm... Volver a clase. La vida académica (cuántos tópicos!). He vuelto a la vida académica. Fue muy estimulante mi clase de ayer. Y muy poco populosa también. Eramos cinco. Me encantó. Supongo que con tan poca gente mi presencia se va a notar. Lo extraño es que eso no me perturbe. Generalmente me pone nerviosa. Pero, por otro lado, el cuatrimestre pasado cursé una materia muy populosa. Y yo, que soy de las que se sienta al fondo de la clase y trata de pasar desapercibida, me encuentro con que al final de la cursada la profesora me reconoce... Y eso que casi no abrí la boca en todo el cuatrimestre. Y ni que hablar de hacer amigos. Todo bien con eso, pero no era mi intención. Llegaba, escuchaba, anotaba, pasaban tres horas y me las tomaba, silbando bajito, como es mi costumbre.
Pero he vuelto. Aquí estoy.
Saludos.

viernes, agosto 11, 2006

Carta

"Querida (?) yo: Siendo hoy jueves 11 de agosto de 2005 tengo necesariamente que someterme nuevamente a esta prueba de paso del tiempo. Hoy fue un día clave, si se quiere, o, más bien, si se querrá en el futuro, eso ya lo veré en un año, cuando vuelva a leer estas palabras.
Estoy sentada en mi escritorio, en la habitación que me pertenece aún, en mi casa (o la casa de mis padres, para futuras referencias, espero), escuchando el disco "Tribalistas" de Marisa Monte, Carlinhos Brown y Arnaldo Antunes, que me compré... Ayer, creo que sí. Ayer. El tema preferido hasta ahora es el nº 12, pero puede cambiar. Nos gusta mucho ese disco. En fín. Lo que me convoca a reencontrarme conmigo misma dentro de un año es, básicamente, el día crítico , o el punto de inflexión por el que estoy pasando. Estoy mal, horrible, no aguanto más, no quiero más. hoy no paré de llorar en todo el día (casi). Tuve terapia, y fue la primera vez que lloré ahí..."

Hace exactamente un año me escribí esta carta, que, por supuesto sigue un rato más y me cuenta cosas que hoy no recordaba que me estaban pasando en ese momento.
Hoy por hoy, las cosas no son como hace un año y me alegro tanto de que no sea así.
Pero de repente olvido, he ahi la razón de las cartas a mi misma.
Tengo otra más, y creo que tendré muchas más de aca en adelante. No se por qué pero siento la necesidad de ir recordándome a mi misma a lo largo del tiempo.
A veces (muchas) me olvido de mi. Supongo que será eso. No se.
Pero de repente me divierte leer estas cosas, que tienen una fecha específica (de escritura y de apertura). Y, de alguna manera, me advierten cosas, y me hace mirar hacia atrás con otros ojos.
Tal vez sea un ejercicio harto estúpido. A mi me resulta bien.

miércoles, agosto 09, 2006

Cliché

Llorar en un casamiento. Eso es un cliché. Bueno, no para mí. O sí, pero el cliché vendría a ser, más bien, que otros lloren en los casamientos. No yo. Porque yo no lloro nunca. Entonces si lloro es en realidad una especie de milagro de la naturaleza. Pero aparentemente los milagros de la naturaleza a veces suceden. Y lloro. Y lloré. Como una magdalena (de dónde salió eso? Las magdalenas lloran mucho? Magdalena es un nombre, ergo, las Magdalenas lloran mucho. Es cierto? No conozco a ninguna Magdalena, entonces no puedo verificarlo. Sólo se que se dice eso).
Entonces decía que el milagro había ocurrido. Y lloré. Como loca. Sin ruido, claro, sólo lágrimas (y algunos mocos, para qué negarlo).
Recordar: Usar rimel a prueba de lágrimas la próxima vez.
Creo que se ha abierto una puerta hacia lo desconocido...

lunes, julio 31, 2006

Adios amigo Julio, nos vemos el año que viene.
Y que conste en actas que ha sido mucho menos despiadado de lo que esperaba. De hecho...Me la pasé bastante bien.

La nada (parte II)

Claro, si a la naditud en la escritura le sumamos la naditud en la propia vida, ahí estamos medio jugados.
Porque, vamos, yo entiendo ESA capacidad que tengo. Me las arreglo, es así. De una u otra manera me las arreglo. Y es una capacidad que me ha diferenciado de muchas personas (y con diferenciado quiero decir separado, y con separado quiero decir... mmmm digamos que vendría a ser algo así como una aislación autoimpuesta).
ESA capacidad de repente se convierte en mi sombra, en mi parte oscura, pero que, a esta altura de los acontecimientos ya ni me pesa, lo cual a veces me pone muy de malas.
Autosuficiencia. El otro día hablaba de eso con una amiga. Sí - le decía- Autosuficiencia. Pero yo no me puedo abrazar a mi misma.

martes, julio 25, 2006

La nada

Nada. No se me ocurre nada. Empiezo a escribir algo y casi automáticamente lo borro (salvo esto, que no se por qué aun no lo borré).
Naditud. Nadismo. Nadidad. Navidad. Natividad. Nativo. Nativa (una bebida que no funcionó) (tenía gusto a mate? Nunca la probé). (La botella creo que tenía una forma agradable, feliz. Me acuerdo que en el colegio se hablaba de formas "felices" o menos felices). (Como si un objeto inanimado pudiera sentir felicidad. O tal vez sí. Pero en tanto y en cuanto yo no sea un objeto inanimado, aunque a veces parezca uno, no puedo asegurar que sienten felicidad, tristeza, hambre, frío, o lo que sea).
Y como no se me ocurre nada, se me ocurre esto. Recuerdo que tenía un problema cuasi existencial cuando adolescente, por una cuestión... ¿gramatical? ¿Sintáctica? ¿Filosófica? El tema se basaba en la afirmación "no me pasa nada". Si no te pasa nada, es que te pasa algo. Si no se me ocurre nada es que se me ocurre algo. Porque, en todo caso la afirmación sería "Me pasa nada". Pero lo mismo es confusa porque al pasarte nada te pasa algo.
Y así pasaba mis adolescentes días cuestionándome estas cosas, y discutiéndolas con otros, o conmigo misma.
Y hoy día, muchos muchos años después, no he llegado a ninguna conclusión al respecto. Simplemente porque dejé de preguntarme eso. Y tantas otras cosas. Pero eso en particular. Porque, en definitiva, la nada y el todo son, de alguna manera, cuasi lo mismo.
Porque si de la nada creo este todo... Da para pensar. Pero no quiero revivir mis años adolescentes (adolescientes).

jueves, julio 20, 2006

Cosas

Ayer, mientras viajaba en el 24, lo vi a Luis Salinas caminando por Corrientes. El tipo andaba de lo más campante...

Sólo quería que quedara asentado que vi a un famoso (además de haber visto al chico de Mambrú).

Y un comentario que no tiene nada que ver con nada. Quería felicitar a los que hicieron esa propaganda del "mes del padre" (ya no la dan más, la pasaron sólo en junio) donde hay varias imagenes de padres e hijos y los padres los aconsejan. Mi prefe era la del boomerang, que le decía a su hijo "Siempre tienes que volver". Brillante. Ahora, no tengo ni idea de cuál era el producto que promocionaban.

miércoles, julio 12, 2006

Cómo hacer...

...Para sacar para afuera toda la explicación sobre todas las unidades de toda la materia que tengo que rendir mañana???????

Ayer estaba caminando (ayer fue un día de largas caminatas), y mientras me trasladaba de destino a destino, me puse a estructurar el parcial/final que tengo que dar. En mi cabeza era brillante, realmente bueno. Ahora, a la hora de la verdad, cuando tengo que dar un final oral me quedo sin palabras.
Cómo pasar del pensamiento a la realidad, sin hacerlo en forma de "vómitodepalabrasinconexassolosonconceptosquenoserelacionanunosconotros".
Eso quisiera saber.
Se aceptan sugerencias.
Después les cuento cómo me fue.


Up date 14/7: Aprobé y todo. Je! Feliz finalización de cuatrimestre para muá!

lunes, julio 10, 2006

La culpa la tiene...????

Sí, julio me tiene a maltraer (epa!). Días raros, mucha lectura, mucha música, algo de cocina.
Y anoche, un sueño de lo más extraño, que no pienso relatar en este espacio, mejor que me lo guarde para mi.

Me gusta recordar mis sueños. O mejor. Me gusta poder recordar este sueño. Como una ventanita de esperanza, qué se yo. Mi sueño hablaba del futuro. Pero no digo más nada.
Alguna vez escribí los sueños que recordaba. Hace poco, cuando guardaba mis cuadernos en cajas para la mudanza, me encontré con un sueño escrito hace 7 u 8 años atrás. Era de lo más extraño, incluia un bar, gente, una copa que yo llevaba al bar (para qué? Era un bar, deberian tener sus propios receptáculos de bebida) , gente que era jóven y luego vieja sin haber transcurrido el tiempo...En fín. Lo lei y automáticamente evoqué, recordé ese sueño.

Cosas que me pasan a veces, supongo. O no, no me pasan, las sueño.