domingo, septiembre 12, 2010

Parasitando conversaciones

Iba a escribir toda una descripción sobre una conversación que parasité ayer en la peluquería, pero dejó de tener gracia cuando la empecé a escribir. Sólo diré esto: No le digas a tu eventual manicura que te cuesta entrar en confianza con la gente y acto seguido hagas un desparramo verbal de tus problemas. No es muy convincente.

(Esto sucede cuando una no habla con su peluquero y puede atender (y parasitar) conversaciones ajenas).

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