Barcelona es completamente diferente a lo que esperaba que fuera. Es mucho, muchísimo más. En mi cabeza Barcelona es completamente inabarcable, la pienso como si quisiera abrazarla y me resultara imposible. Quiero conocer cada metro de esta ciudad, quiero saberme todas las combinaciones de subte (aca le dicen metro, pero bueno, yo digo subte), quiero...
Aca en Barcelona hay un sistema de alquiler de bicicletas que me resulta en extremo brillante. Alrededor de la ciudad hay estaciones con bicis estacionadas y se adquiere una suerte de tarjeta de alquiler (o algo asi) y se van retirando las bicis y se estacionan en otra parada. Me resulta total y absolutamente genial. No se por qué. O sí. (voy a documentar lo de las bicis).
Bueno. Esta soy yo maravillada con el viejo continente. Tan distinta es mi relación con Barcelona de mi relación con Madrid... Igual a Madrid no le guardo ningun rencor...
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