Ayer descubrí la noche de Madrid. Es tan oscura y fría como la de BsAs en invierno. Pero con gente en un domingo a la noche. O algo así.
Quisiera tener aventuras para contar pero no las tengo. Únicamente diré esto. Ayer encontré, en medio de las vueltas que di por la noche de Madrid y, más precisamente en la mitad de un boliche con música punchi punchi, que no me gusta nada ese tipo de cosa, o no me gusta por ahora. Y que cuando estoy en una situación de ese tipo (en un lugar que no quiero estar) detesto al mundo. Por ahora. Y también encontré otra cosa interesante.
Para la gente que no me conoce le cuento que yo ando por la vida con el pelo atado. Siempre. No es un dato menor.
Mi idea de ayer fue que en este recorrido que estoy haciendo voy a empezar a soltarme el pelo. Esto intenta ser analogía de otra cosa. Ayer no se pudo, pero va a ir aflojando con los días.
7 comentarios:
Fuiste a bailar a un lugar punchi-punchi??? Y decidiste soltarte el pelo???
Eso es un acontecimiento!!
No! No entendió nada.
Dije que fui con el pelo atado. El resto es una proyección suya nomás.
Soltate!!!!!!!!
No he dicho que se soltó el pelo, sino que lo decidió...
Vaya a Toledo a pasar el día, es muy agradable...
Qué copado cuando uno cambia algo que siempre usó/llevó/practicó/etc de la misma forma. Para mi, esos cambios externos conllevan otros tantos internos. Bien ahí.
felicidades, s!
srita m: En eso estamos.
Sil: Ya estoy en Cordoba, Toledo quedará para el próximo viaje.
Lachubasca: Completamente. Esa sería la idea general. Mi analista también estaría de acuerdo.
Libreta: Tantas gracias!
Salutti (disculpas por no extenderme, pero bueno... Ya saben)
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