Eso dicen. Y yo, como fiel seguidora de los dichos populares (simplemente por falta de propia motivación) lo sigo al pie de la letra. Si se demuetra andando, pues andemos loco.
Ahora bien. Ojo al piojo. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Porque no hay mal que dure cien años. Eso es cierto. Ni tampoco hay mal que por bien no venga. Sea.
Pero este fin de semana... Juro que si yo hubiera sido otra persona cercana a mi me hubiera descostillado de risa. Dejate de joder.
Yo digo. Hay cosas que le pasan a ciertas personas. A mi por ejemplo.
Es posible?
La vida es un chiste. No, mejor, las ironías que existen en mi propia vida a veces son demasiado graciosas. En serio.
yo me sigo riendo. Menos mal que volvió el humor a mi vida. Si no...Esta hubiera sido la gota que rebalsaba el vaso.
Nada más.
Ja.
Ja.
Ja.
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