viernes, junio 23, 2006

Anécdota perdedora

Ayer iba en el colectivo volviendo de cursar. Había pasado las últimas tres horas sentada en una silla incómoda, moviéndome constantemente, escuchando monologar a una profesora sobre asuntos interesantes, eso sí, pero monologar al fín, y mi cerebro estaba a punto de estallar de hastío (o tal vez era hambre, no se).
Entonces me voy a tomar el 24, para hacer la prueba. Claro, ahora estoy intentando nuevos recorridos, ya que el destino es otro, y viejos colectivos que no solía tomar desde ese lugar. Pero me fui de tema.
Estaba diciendo que me tomé el 24 para volver a mi casa. Generalmente, a esa altura del recorrido el bondi viene bastante vacío, pero no lo suficiente como para encontrar un asiento vacío para muá. Claro que no. Entonces, estratégicamente selecciono el lugar donde me voy a parar a esperar el asiento. En esta ocasión me guié por la iluminación. Tengo un nuevo libro que empecé y quería leer en el bondi (sí, a pesar de mi cerebro estalloso).
Con el lugar seleccionado, no quedaba otra cosa que esperar a que el muchacho desocupara su asiento. El de atrás lo desocupó (pero había alguien esperando para sentarse). El de adelante lo desocupó (idem situacion anterior). Así un par de veces cada uno. Y yo seguía esperando.
Entonces me digo: "Bueno, es tiempo de confirmar si tenés poderes mentales". Y empecé. De mil maneras le pedí (vía transmisión mental) al muchacho que se levantara. Hasta le canté una versión del tema de Marley "Get up, stand up" (bueno, sólo el estribillo, y cambiando la frase "for your rights" por "on the bus"...Tremenda capacidad que tengo, eh?).-
En fín, luego de varios minutos, eternos minutos, me di por vencida y finalmente llegué a la conclusión, mejor, a la confirmación de que no tengo un pito de poderes mentales.
Viajé parada todo el viaje, y al pibe se le ocurrió bajar una parada antes que la mía.

1 comentario:

Pimpinela dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.