lunes, abril 17, 2006

Un recuerdo y un pensamiento

Hoy estaba caminando desde la oficina hacia la estación del subte, y en ese trayecto tengo que, casi obligadamente, pasar por una plazoleta desagradable, llena de palomas hambrientas y volantes (las palomas, digo). Y cada vez que paso por ese lugar me agarra el temor a ser atacada por una horda de palomas iracundas. Y si no es atacada a picotazos, es cagada a cagadas de paloma. Entonces, mientras caminaba esa nefasta cuadra que ocupan las palomas recordé que, en una oportunidad, estando de viaje por Nueva York, me encontraba caminando por Times Square, ahí donde se juntan las avenidas y la vereda se angosta hasta desaparecer, y recibo el regalo del cielo menos esperado: Una cagada de paloma.
No creo que haga falta aclarar que odio a las palomas, no?

Más tarde me encontraba caminando por la calle Montevideo, entre trámites del trabajo, y paso por debajo de una escalera, sin querer, me di cuenta luego, bah, cuando miré hacia atrás y vi a la bendita escalera que había pasado. Justo a continuación de tal evento (desafortunado) pasan dos señores con una escalera plegada.
Mi pensamiento del momento fue: Vale lo mismo pasar por debajo de una escalera desplegada que pasar por debajo de una escalera plegada? Digo, la mala suerte se aplica en ambos casos? Porque, vamos, pasar por debajo de una escalera plegada implica una intención del transeunte de turno. Una intención de adquirir mala suerte, pero intención al fin.
También pensé en ese juego en donde dos personas sostienen un palo y una tercera pasa por debajo de él inclinando su cuerpo hacia atrás... Cómo se llama ese juego? Es un juego? Sí se que es musical, bah, siempre hubo música cuando lo vi realizarse. Y, en todo caso, se podrá reemplazar el palo con la escalera plegable? La gente querrá jugar sabiendo las implicancias de pasar por debajo de una escalera?
Reflexionen amigos lectores, y cuentenme sus conclusiones.

3 comentarios:

· dijo...

es como poner un espejo en el piso del techo, reflejar la noche en el, y saltar dentro para hacer añicos la noche y la suerte encerrada en ese reflejo movil de uno cayendo hacia el abismo.

las escaleras siempre conducen al cielo. sin ir mas lejos, la babel fue una torre de escaleras, de escaleras al cielo, claro esta. pasar por debajo o dentro de la babel, o formar parte de su construccion lo convertia a uno en destinatario directo de la ira de Dios por pecado de arrogancia. el casitgo fue la diseminacion y la confusion de lenguas.

quien pasa entre una escalera (hipotenusa) y sus dos catetos tendra mala-suerte. esta mala suerte es la suerte de no entenderse con nadie, como castigo molecular de la babel de ruidos. pero que es lo que pasa con un pais, con una patria sin abrazos que parece vivir debajo de una escalera? es tan dificil la intimidad del mimo y el encuentro fecundo de dos...

y a la sazon del juego-musical, no creo que de mala suerte, o mas mala suerte que otras cosas, porque no se cumple la aplicacion del triangulo. seria mas bien un rectangulo. reucerde el afan de cono de la babel, y la revolucion de un triangulo rectangulo, o de punto excentrico revolucionado.

usted que piensa?

parissinmi dijo...

yo tengo mala suerte independientemente de las escaleras. y creo que dependientemente de mi. por eso empiezo terapia, of course.


Besosssss
(tiene e-correoooo hoy)

S dijo...

Don .: Yo pienso que es sumamente interesante su relato sobre Babel. Me lo ha recordado. Y nunca lo hubiera asociado a el evento de las escaleras. Pero como usted sabe cosas, no tengo de qué preocuparme.

Paris: Suerte en su camino terapeuteril, y bienvenida a ese mundo (del cual formo parte, claro).