Vuelvo a escribir sin copiar desde un cuaderno. Escribo lo que sale, como sale, casi sin pensarlo.
Ya estaba cansada de subir fotos, me alegro haber terminado y no haberme dado por vencida (bien podría haberlo abandonado en la mitad). Pero creo que llegué del viaje con una energía que no me deja parar, no me deja darme por vencida. Es algo extraño. No suele pasar. Hasta ahora.
Volví a la ciudad y terminé todos los trámites para que me dieran el apto físico en la facultad (exámenes que postergué durante 7 años, a ver si se entiende lo que quiero decir).
Empecé los trámites del título (impensado también).
Y ahora a trabajar.
Y a averiguar qué hago con todo esto.
Me pongo ansiosa (impensado también).
Quiero hacer muchas cosas y me desespero por momentos.
Por momentos no, me relajo y me voy de visita a otras realidades.
He vuelto.
Mi playlist del momento: Maia Hirasawa. 100% recomendable.